El pasado mes de Julio se celebró en Quito (Ecuador) el Congreso Internacional: "La Ciudad Viva como Urbs", uno de sus temas centrales radicó en la "ciudad sostenible", a continuación se ofrece un resumen de las intervenciones en torno a dicho tema.
En un contexto de crisis mundial del sistema económico que ha obligado a un replanteamiento global de todas las premisas sobre la intervención del Estado en la economía y el mercado, cobra especial importancia el alcance de las decisiones que en materia de sostenibilidad social, económica y ambiental debemos tomar cuanto antes si, como hace tiempo venimos afirmando: el futuro del planeta se decidirá en las ciudades.
Los violentos procesos de urbanización ocurridos en el Planeta han modificado de manera profunda en las ciudades patrones de vida, formas de gestión, uso de edificaciones y equipamientos, la apropiación del espacio público, la relación con el entorno y la naturaleza, la política, la economía y, me atrevería a decir, también el sentido de pertenencia e identidad de la sociedad con el pasado.
Los efectos del proceso de globalización de la economía, la política y la cultura, del cambio tecnológico y de la urbanización acelerada tienen como contrapartida y escenario las ciudades y sus regiones. Estos procesos han suscitado un fortalecimiento de lo “local” como el espacio para potenciar la productividad y la inserción internacional.
Toda ciudad, como elemento o invariante territorial, constituye originariamente un nodo inserto entre redes y superficies. Ello la convierte sustancialmente en realidad ecotónica, fronteriza, intercultural y convergente. Pero, además, su propio emplazamiento la dota de unos paisajes fundantes, que el progresivo desarrollo de su inteligencia compartida irá convirtiendo en escenarios simbólicos o identitarios y en espacios libres para la autocomplacencia y el disfrute de habitantes y visitantes. La expansión de la ciudad más allá de su territorio metropolitano y el consecuente y banalocultamiento de su matriz territorial subyacente son fenómenos constatados y repetidos que, en una ciudad inteligente, deberían ser contrarrestados por apreciaciones y representaciones que tiendan a resaltar el valor de las singularidades territoriales.
Es importante la relación del impacto de la crisis con otros factores sobre el desarrollo de las ciudades- calentamiento global- importancia de recursos existentes que incideen la relación de las ciudades con sus entornos rurales, deforestación de cuencas...
Los efectos de la urbanización no son sólo negativos. La ciudad puede ofrecer soluciones para los problemas medioambientales, de diferencia de clase... El desafío consiste en aprender a explotar las posibilidades de solución que las ciudades ofrecen.
Habría que pensar sobre el tamaño ideal de las ciudades, y replantearse si es necesario crecer más y cómo hacerlo, preservando el medio ambiente la calidad de vida.
Resulta cada día más evidente que en los espacios exteriores a las ciudades y a sus periferias aparecen y proliferan rápidamente funciones, antaño urbanas, que están generando una nueva realidad territorial, difícilmente comprensible y teorizable por la velocidad de sus cambios.
La progresiva simplificación segregadora y homogeneizadora –pero también y paradójicamente complicadora- de las complejas realidades urbanas y metropolitanas fue el resultado de unos procesos que tendieron a irlas configurando como modelos mera y homologadamente mercantiles y que fueron consiguiendo desvincular a ciudades y metrópolis de sus respectivos territorios y paisajes fundantes.
Las medidas de planificaciòn regional debe potenciar el desarrollo rural. No se ha planificado la absorción de esta masa poblacional; el lìmite entre lo rural y urbano se está perdiendo. La apuesta de ciudad viva es la consideración de nuevas dimensiones - lo productivo dentro de la ciudad, polìticas de preservación de suelo natural y no natural, modelos restrictivos del suelo, privativos al mercado.



